Si creías que Euphoria ya lo había mostrado todo, el episodio cinco de su tercera temporada llegó para demostrar que Sam Levinson todavía tiene trucos bajo la manga, y que Sydney Sweeney está dispuesta a ejecutarlos todos sin pestañear.
Esta temporada arrancó con Cassie abriendo un OnlyFans para pagar los 50 mil dólares en flores que necesita para su boda con Nate, interpretado por Jacob Elordi. Lo que comenzó como una trama polémica pero más o menos comprensible, escaló semana a semana hasta llegar al punto más surrealista de toda la serie: una secuencia de ensueño en la que Cassie se convierte en una mujer gigante que aplasta una ciudad y revienta la ventana de un edificio de oficinas con algo que, digamos, no es precisamente el codo.

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La escena está inspirada en los clásicos del cine de monstruos como Attack of the 50 Foot Woman y Godzilla, y los miniatures que se construyeron para lograrla tardaron un año entero en fabricarse. Sí, leyeron bien: doce meses de trabajo para una escena que duró menos de cinco minutos en pantalla y que desató el caos completo en X, TikTok y donde sea que haya un usuario con opinión.
La secuencia hace referencia a la macrofilia, un kink que involucra la atracción hacia personas de tamaño gigante, y que en 2023 fue el más buscado en internet. Por si acaso querían datos curiosos para la sobremesa.
Las reacciones del público fueron, como siempre en Euphoria, absolutamente divididas. Mientras algunos fans celebraron el atrevimiento, otros no dudaron en llamar al arco de Cassie un “ritual de humillación” para Sweeney, cuestionando si la serie había ido demasiado lejos. Pero la actriz tiene una visión completamente distinta del asunto: en un video detrás de cámaras, Sweeney declaró que la secuencia de Cassie-Zilla fue probablemente lo más cool que ha hecho en su carrera.
La propia Sydney ha hablado antes sobre la doble moral que existe alrededor de las escenas de desnudo: mientras a los actores hombres se les premia y aplaude por ese tipo de trabajo, a las mujeres se les juzga y degrada. Un punto que, guste o no, sigue siendo tan válido como incómodo.

¿Que si la temporada se está yendo al límite? Absolutamente. ¿Que Sydney Sweeney lo está dando todo? Sin la menor duda. El debate seguirá en redes, Euphoria seguirá provocando y nosotros seguiremos aquí tomando nota.